Larga Vida de las Cargadoras y Transportadoras Subterráneas (LHD)
08 22, 2025
Los expertos señalan que mantener una LHD subterránea dista mucho de ser un simple "lavado y reparación"; es un sistema completo que se integra antes, durante y después de la operación. Su filosofía central puede resumirse como: "El mantenimiento diario es la base, el mantenimiento programado es clave, y el mantenimiento especializado es la garantía".
Antes de comenzar cada jornada, son esenciales la "observación, la escucha, el interrogatorio y la palpación" (principios diagnósticos de la MTC, adaptados). El operador es el primer responsable del equipo. Cada día, antes de arrancar, es obligatorio realizar una inspección circular de la máquina. Esto incluye verificar la presión y el desgaste de los neumáticos, inspeccionar las estructuras en busca de grietas o fugas de fluidos, y probar la capacidad de respuesta de los sistemas de frenos, dirección e iluminación. Tras el arranque, es crucial dejar el motor al ralentí brevemente para escuchar ruidos inusuales provenientes del motor o la transmisión. Esto actúa como la "auscultación" de un médico, permitiendo detectar a tiempo posibles fallos.
Mantenimiento programado: "Seguir las reglas" es un principio inquebrantable. Adherirse estrictamente a los intervalos de mantenimiento estipulados por el fabricante del equipo es la base para una larga vida útil. Esto incluye, entre otros: el reemplazo oportuno del aceite del motor y los filtros; la limpieza o sustitución de los filtros de aire y de aceite hidráulico, lo cual es vital para equipos que operan en ambientes polvorientos; y la verificación y apriete regular de todas las conexiones de pernos, así como la inspección del envejecimiento y desgaste de las mangueras hidráulicas para prevenir problemas antes de que ocurran.
Mantenimiento especializado profundo: "Tratar la enfermedad antes de que se manifieste" demuestra la verdadera pericia. Tras un cierto número de horas de operación, se debe realizar un mantenimiento especializado más exhaustivo. Algunos ejemplos son: la limpieza profunda del radiador para prevenir el sobrecalentamiento del motor debido a la obstrucción por polvo; la aplicación de grasa en áreas críticas como los ejes de transmisión y los cojinetes de articulación para asegurar una lubricación completa; y la inspección del cableado eléctrico para prevenir cortocircuitos o malas conexiones causadas por la humedad y las vibraciones.
Los expertos de la industria enfatizan: "La inversión en mantenimiento preventivo es muy inferior a las pérdidas de producción y los elevados costos de reparación derivados de paradas inesperadas. Establecer registros detallados del mantenimiento del equipo y utilizar sistemas de gestión digital para rastrear cada hito de mantenimiento representa el salto de la 'reparación reactiva' a la 'gestión proactiva de la salud'."